DR. ARMANDO NOVA GONZÁLEZ, Centro de Estudios de la Economía Cubana, Universidad de la Habana, ABRIL 1, 2012
El Original Completo esta aqui: Armando Nova, La agricultura cubana y el actual proceso de transformaciones económicas en Cuba Study Group, WWW.FROMTHEISLAND.ORG
La economía cubana ha iniciado un interesante e importante proceso de transformaciones económicas, el cual se ha identificado como: “Actualización del modelo económico”. El mismo abarca a la totalidad de los sectores económicos, con implicaciones importantes en los aspectos económicos, sociales y políticos de la nación. Estas transformaciones han quedado recogidas en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en el VI Congreso del PCC, en abril del 2011 y ratificadas en la recién Conferencia del PCC celebrada en febrero del presente año.
Es de considerar que los Lineamientos, constituyen una guía y que el propio proceso de implementación conllevará a la vez a actualizaciones, mejoras e introducción de nuevos aspectos, medidas, que la propia práctica irá recomendando.
Se puede señalar que las transformaciones más profundas e importantes se han iniciado en un sector económicamente decisivo y estratégico para la economía cubana, como lo constituye el Sector Agropecuario (SA). A la vez implica el reconocimiento y restitución del importante papel de dicho Sector en el contexto económico-social-político del país.
La insuficiente producción nacional de alimentos (ver Nova 2010), constituye un problema sostenido en los últimos cincuenta años de la economía nacional, elevando su dependencia alimentaria externa, haciéndola más vulnerable y motivando elevadas erogaciones de divisas para la importación de alimentos (ver cuadro 1), donde la mayoría de ellos se pueden producir nacionalmente bajo condiciones de competitividad.
La problemática actual del sector agropecuario se pudiera resumir en lo siguiente: desciende la producción agrícola y ganadera, se registran magnitudes importantes de tierras agrícolas ociosas, los volúmenes de importación de alimentos cada vez son más elevados, para cubrir el déficit de la producción nacional. Lo anterior se traduce en señales evidentes de que las fuerzas productivas aún se encuentran detenidas y de la necesidad de transformar las relaciones de producción de forma sistémica, y para ello resulta necesario entrar a analizar ¿cómo esta resuelto el problema de propiedad y las transformaciones necesarias para lograr la realización de la misma?2
La situación de dependencia alimentaria existente, resulta paradójica, ante el hecho que el SA dispone de un número importantes de áreas agrícolas cultivables no utilizadas (ociosas más de 2.0 millones de há), resultados científicos obtenidos, a través de las diversas instituciones científico-técnicas existentes, dispone de una base material (aunque descapitalizada en gran medida, por los años de crisis económica por los que ha transitado y transita, pero que existe y puede ser mejorada y utilizada), así como disponer de un importante capital humano. Todo lo anterior permite considerar que la agricultura encierra una importante potencialidad productiva, que debe ser utilizada.

¿QUÉ FACTORES ESTÁN INCIDIENDO NEGATIVAMENTE?
En ocasiones se atribuye a los efectos causados por la sequía originando afectaciones a la producción agrícola y animal y en cierta medida contribuye a ello, pero esta es una variable que siempre hay que tenerla presente y no esperar a que llegue esta afectación, sino prepararse para anticiparse por dicho efecto y poder reducir la actual vulnerabilidad.
Para ello se requiere crear las reservas de alimentos necesarias durante la primavera ó periodo de lluvia. Lo anterior implica la necesidad de incrementar la producción de granos (maíz, soya, girasol), en periodos secos y a lo largo del año, así como rescatar la producción de caña de azúcar no sólo con destino a la producción de azúcar, que a la vez proporciona una serie de productos colaterales como: mieles finales, levaduras, bagacillo, entre otros con destino a la alimentación animal. Se impone la necesidad de rescatar la integración necesaria entre la agroindustria de la caña de azúcar y la base de producción de alimentos con destino al ganado vacuno y porcino fundamentalmente. También la siembra de caña con destino directo a la alimentación del ganado y base forrajera.
Sin embargo, se considera que el factor más importante que incide de forma no favorable lo constituye la dilación en la implementación de las medidas en el sector agrícola cubano, plasmados en los Lineamientos Económicos y Sociales aprobados en el VI Congreso del PCC y la no consecuente aplicación sistémica de los mismos:
Demora en las entregas de tierras en usufructo dentro de los marcos del Decreto Ley 259 y su Reglamento (aspectos burocráticos fundamentalmente).
Un mercado de insumo, medios de trabajo y medios de producción insuficiente, con elevados precios (sobre los precios recientemente se han tomado mediadas orientadas a la reducción), y no ajustado a la demanda, requerimientos, calidad y especificidades de los productores y regiones, por lo general se ha hecho modular. No se ha tomado en consideración la existencia real, objetiva del mercado y su papel.
Necesidad de modificar el Decreto Ley 259, para eliminar los factores de incertidumbre que encierra y que no favorecen la permanencia del productor.
La no implementación amplia de las medidas encaminadas a la descentralización de la comercialización y eliminación del monopolio del sistema de Acopio Estatal.
El tema de los precios pagados a los productores los cuales no resultan lo suficientemente estimulantes (no obstante el aumentos de precios en algunos renglones), en particular de aquellos productos que sustituyen importaciones; mientras se esta dispuesto a pagar precios elevados a los productos importados y no precisamente al productor criollo.
Acción tardía en la entrega de créditos y asistencia técnica necesaria.
En resumen se reafirma según los resultados alcanzados al finalizar el año 2011, que aún no están resueltos al menos tres aspectos fundamentales:
- La no realización de la propiedad: que el productor pueda tomar sus propias decisiones a lo largo del ciclo producción-distribución-cambio-consumo.
- El no reconocimiento real y objetivo de la existencia del mercado y su papel de complementariedad con la planificación.
- La falta de enfoque sistémico en la concepción e implementación de las medidas
Ante esta reiterada situación resulta evidente que las fuerzas productivas del sector agropecuario aún se encuentran detenidas y se requiere eliminar los obstáculos que aún frenan del desarrollo de las mismas, que lleva implícito continuar de la forma más acelerada posible la transformación de las relaciones de producción en dicho sector económico tan estratégico para la economía cubana.



